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rayoncito
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Unido: 27.08.2015

Este relato,está narrado desde el punto de mira de un comedero y hace el nº 2 del libro de relatos que he publicado este año....

En estos momentos de tristeza, esperando el pronto y deseado regreso del joven cazador, quiero recordar lances de los cuales me he divertido y disfrutado mucho.
-Con éste lance en concreto, si que es verdad, el cazador estaba un poco verde en esto de los aguardos, y tras varias esperas defectuosas, de las cuales se la jugo en varias ocasiones un astuto jabalí, receloso y desconfiado con el comedero, pero que lo visitaba, prácticamente algunas noches más que otras, cuando el astuto y listo jabalí, se aseguraba al maximo de los posibles peligros, de toda las zonas que rodeaba el comedero, entraba confiado a comer del maíz...

-Teniéndole cogidas las horas al joven cazador, de las muchas veces que lo esperó, era ya imposible sorprenderlo en el comedero, venteando alargas distancia las vueltas de entradas y salidas del aguardo y entraba siempre que lo esperaba después, a "deshora" Y a seguro...
Recuerdo la primera vez, que acudió al comedero, con que desconfianza y recelos entró en él, e hizo correr dos jabalines jóvenes que se encontraban en éstos momentos comiendo del maíz, asustados los jabalines jóvenes por el acoso que estuvieron sometido por parte del jabalí indultado, le cogieron miedo, hasta tal punto que abandonaron el comedero y la zona...

!Es un flamenco y bastante guerrillero! El indultado...

Estuvo unos días el joven cazador, estudiando sus movimientos, comprobando en los mismos, los rodeos que con desconfianza daba alrededor del comedero, y según como estuviesen los vientos, entraba a comer del maíz.
-No visitaba el comedero tan fácil, se aseguraba muchísimo de toda la zona que lo rodeaba y siempre entraba con los aíres de cara al comedero, la primera vez que se la jugo al joven cazador, fue en una noche del mes de Junio muy calurosa, soplando los vientos del Noroeste y con más de media luna que había, en todo lo alto de un cielo estrellado...
Recuerdos los aguardos que le hizo y éste fue el primero.

-Esperaba el cazador, pensando ilusionado en el posible lance, soportando el "rii" "rii" de un grillo muy cerca del puesto, entorpeciendo el escuchar de otros sonidos de la noche. Los mosquitos con la noche tan calurosa en la que se encontraban, no paraban de acudir zumbando alrededor de su cabeza.
Ya hacía un buen rato que se habían marchado del comedero, una jabalina acompañada de cuatro bermejos, observándola el joven cazador, disfrutó con sus presencias, mirando los bultos negros que hacían y sintiendo el masticar de los granos del maíz, con fortuna y suerte púes en unos de los cambió repentino del viento, estuvieron muy cerca de llegarle su temido y resabiado olor.
El indultado solía acudir más bien tarde, y como se estaba poniendo los aíres, seguro que cuando diera el rodeo para asegurarse del comedero, se toparía con el temido olor del cazador...

Lo mejor es que se fuera, que lo dejará para otra ocasión que le acompañen mejor los vientos, porque como lo deteste el astuto jabalí, será ya, "imposible" de sorprenderlo en el comedero.
-Yo sufrir esta noche por no poder trasmitirles estos pensamientos, pero claro, cuando lo vi levantarse del puesto, pensé en estos momentos que si se habían trasmitidos mis pensamientos.
No había trascurrido ni una hora que se fue el joven cazador, cuando sentí al indultado debajo del regatón, subiendo dirección al comedero, haciendo sus paradas, asegurándose al maximo de los posible peligros de toda las zonas que rodea el comedero, yo viéndole como avanzaba, suplicaba a los dioses de la caza para que no siguiera en esta dirección, se cruzaría rápidamente con los rastros del joven cazador dejado cuando abandonó el puesto.
!!Seria mal asunto!!
!!De pronto un bufido, seco y corto!! Se cruzó con los rastros del joven cazador, mis suplicas ésta vez no tuvieron efecto, se dio la vuelta y se alejó muy despacio por donde entró.

Hizo "monta" cuatro noche seguidas, fue lo que le duró el susto al encontrarse con los olores del joven cazador, la quinta noche cuando lo sentí venir y lo vi como actuaba antes de entrar al comedero, sabía de antemano, que el joven cazador lo tenía muy "pero que muy crudo" para poder sorprenderlo en el comedero.
-Como un fantasma, daba las vueltas al comedero en largas distancias, asegurándose al máximo antes de moverse dirección al mismo...
A la semana del frustrado aguardo, me visitó el joven cazador, se alegra, estaba muy contento reflejándose su alegría en el rostro, cuando vio y reconoció las huellas del indultado, me recebo con el maíz que traía y se fue rápido, enseguida sin pararse unos momentos a pistear los rastros dejados del jabalí indultado.

Le grité fuerte, mientra se alejaba repetidas veces, que pisteara un poco las entradas que había tenido el indultado, pero no me hizo ni pizca de caso. !Nunca lo hace!
- Cuatro días más tarde, lo vi venir y con pasos silenciosos entrarse en el puesto, aún le quedaba al sol una hora para ocultarse, y ya se disponía el joven cazador, disfrutar de la espera viendo como caía la tarde. Entretenido con las torcaces, acostumbrada a comer del maíz y que no faltaban ninguna tarde, las miraba como picoteaban los granos.
Los vientos estaban estupendamente, le daban de cara y eran fijo... !!Como tienen que ser!! Pero no con éste jabalí...

-Las tres noches ultima antes de la espera, me había visitado el jabalí indultado en dos ocasiones, comiendo bastante del maíz, y la pasada noche de madrugada me visitó una piara que pasaba de paso y vino atraída por el olor del maíz, pero no se quedaron en la zona por temor al viejo jabalí, poco a poco se fue apoderando de la zona.
!!!Es un autentico egoísta y guerrillero!!!

No tardaría demasiado en subir al comedero, estaba bastante picado con el comedero, la noche que estaba muy tranquila, la interrumpió de pronto el vuelo precipitado y asustado de una perdiz, sobre la media farda del cerro de los cañizos, mismo frente el comedero, el indultado no suele entrar por esta zona, había tenido que asustarla otro jabalí, o quizás un zorro...
-Era un jabalí, y estaba bajando acercándose por la derecha del puesto, para coger los aires del comedero, pero se paró mucho antes de llegar a la orilla del regatón, y mi sorpresa fue mayúscula cuando vi aparecer el indultado, se pasó a la otra orilla y siguió avanzando despacio tapado, ocultando bien su silueta por las jaras y retamas.
El joven cazador, ya lo había detestado al sentir sus pasos silenciosos sobre el pasto seco, estaba sufriendo y preocupado, era consciente de como siguiera avanzando con ésta dirección, le llegaría su temido y resabiado olor...

Esto yo, me lo imaginaba, se paró a unos setenta metros, ocultándose muy bien entre las jaras y retamas, miraba fijo hacia el punto de donde le venía éste odiado y resabiado olor...
-Mosqueado y bastante cabreado, por este olor temido de peligro que le llegaba del comedero, empezó el concierto de una sonora bronca dirigida al joven cazador de gruñidos y otros sonidos en tonos altos...
-El joven cazador, más que sorprendido y también un poco asustado, por los sonidos emitidos de golpe por parte del jabalí indultado, se levanto del puesto como un rayo, se dio la vuelta y empezó con ganas buscándolo con la luz del foco, pero era más que imposible localizarlo donde se encontraba, por la gran cantidad de jaras y retamas que lo arropaban.
Desconcertado y aturdido el joven cazador, escuchó la bronca del indultado durante unos minutos que duró...

--Por la mañana bien temprano, lo vi venir pisteando, supuesta-mente todo los movimientos que había tenido el jabalí indultado, yo viéndole la cara de enfadado que traía, posiblemente recordando la bronca que se llevó por parte del indultado, le susurre en voz baja.
!!!Tuviste que haber estudiado los movimientos, antes de haberte colocado a esperarlo, joven cazador!!!
!Pero no me oía, aunque le grité, no me escuchó!

Me recebo con el maíz que traía y con un "zacho" hizo un agujero al lado del comedero, no muy grande y vertió sobre el mismo, unos litros de aceite mezclada y se alejó con cara seria de enfadado.
-No acudió en dos semanas, en este tiempo el agujero que hizo lo trasformaron los jabalines en una baña, y se refregaban y barreaban en ella, una jabalina con tres bermejos y un solitario negro como la mora, con muchas cerdas, los meses de Mayo, Junio y Julio, la baña de aceite mezclada, le comentó un amigo que la suelen tomar con frecuencia los jabalines, por los muchos parásitos que los atormentan con las picaduras en estas fechas tan calurosa. Son en estos meses muy efectivas...

-El indultado, que se presentó a los ocho días y dio mas rodeo que un perro perdido en una feria, antes de entrar al comedero, y ya había tenido un enfrentamiento con el solitario serranito, que también tiene su poderío.
El joven cazador, alucinaba viendo el hoyo que hizo, trasformado en una baña muy tomada, la sorpresa que se llevó fue buena, y le llamarón la atención unas huellas, que observándolas le recordó la del jabalí indultado por su gran parecido, y ya las visitas al comedero fueron más frecuentes, pisteando las zonas.
-Yo, sabía como se pondría sorprender al jabalí indultado, si pudiera comunicárselo al joven cazador. !Pero resultaba, imposible! Nunca me escucha, nunca lo hace por mucho que yo le insista...
-Llevaba más de una semana, acudiendo prácticamente todo los días, estudiando los movimientos en los recorridos al comedero y vecina baña y cada vez estaba más obsesionado y convencido, que una de las huellas que se marcaban en la baña, eran del indultado, asín se lo hacía de saber , "su instinto de cazador"
En el pisteo prácticamente que tenía diario, comprobó tras varios días observando, que uno de los jabalines, subía por el regatón sin salirse de él, derecho al comedero.
!Lo tenía bastante fácil, con los vientos del Norte!

El supuesto jabalí indultado, lo tenía mucho más difícil y complicado, al observa en el pisteo la cantidad de rodeo, en los trayectos hacía los alrededores del comedero, y ver sus huellas en las observaciones, varias veces detrás del mismo puesto, lo tenía bastante complicado para poder sorprenderlo en le comedero.
-El joven cazador, estaba cada vez más obsesionado con el pisteo y cada vez más convencido que son las huellas del jabalí indultado, las huellas muy parecidas y los movimientos que observo en los pisteos también... Con su amor propio de cazador muy herido, recordando la bronca que se llevó cuando lo detestó, se obsesiona con cazarlo.

Una mañana, de las muchas mañanas bien temprano, que estudió sus movimientos, se paró en una encina detrás del mismo puesto, alejada y fuera de tiro del comedero, arropado su tronco con ramas bajeras, ocultándose dentro, estaría completamente camuflado con el entorno el joven cazador, me quedé admirado, incluso llegué a pensar, si se había trasmitido mis
pensamientos, por la emboscada que le estaba preparando, al listo y fino jabalí indultado. Su recelo y desconfianza, seguro que lo conducirán a ella...
El joven cazador, muy impaciente tuvo que esperar tres días, para poder esperarlo en el puesto improvisado, por medio de los vientos, en este tiempo no cambió mucho la situación de los jabalines en sus entradas al comedero. !!Seguían igual!

-En el puesto improvisado, oculto entre las ramas bajeras, estaba perfectamente camuflado el joven cazador, esperando con mucha ilusión y fe el supuesto jabalí indultado, con más de media Luna, en una noche clara y calurosa del mes de Julio, esperaba ilusionado y con muchas ganas.
La media Luna que estaba en todo lo alto, de un cielo muy estrellado, en estas noches !Mágica¡ Iluminaban el entorno en unos bellos tonos blanquecidos y lechosos...
-!!!Se veía perfectamente¡¡¡

El solitario serranito , pronto visitaría la vecina baña, bueno si más pronto lo pensé, más pronto se presentó, vino subiendo por el regatón bastante confiado, solo se paró dos veces para asegurarse un poco, estaba bastante picado y aquerenciado con el comedero, pero sobre todo con mi vecina baña, se paró en la orilla del claro ocultando su silueta por las jaras, unos momentos, antes de entrar al comedero.
-El joven cazador, también lo había detestado, y por la manera que tuvo de entrar al comedero, sabia que no era el que estaba esperando, avanzó derecho hacía la baña, se dejó caer y empezó a revolcarse, rascándose los costillares y jamones con la dureza de la tierra imple-nada de aceite mezclada, apenas hacía ruidos revolcándose, se levantó y se dirigió al tronco del alcornoque, después se acercó al maíz y sin más empezó a comerlo, provocando bastante, ruidos masticando los granos del mismo.

-Pasaron unos minutos, sintiendo el masticar del jabalí sin poderlo ver, por la distancia tan larga que se encontraba de él, observé que se paraba muchas veces seguidas, dejando de
masticar el maíz, note que estaba muy intranquilo, seguro que había detestado la aproximación del jabalí indultado....
!De pronto sin más, dejó de comer¡

Y se alejó, caminando muy despacio regatón arriba, yo, estaba ya muy pendiente del jabalí indultado, seguro que no andaría muy lejos y enseguida lo sentí, me sorprendió bastante verlo venir por el regatón, subiendo derecho hacía el comedero, dude por un instante si era otro jabalí.
Pasó alejado del comedero por la izquierda, el joven cazador desde lo lejos, gracias a la claridad de la Luna, divisó el bulto negro, moverse por el regatón.
!!!Y era, el jabalí indultado¡¡¡
-Estaba dando el rodeo, alrededor del puesto por la izquierda del mismo, haciendo bastante paradas en el recorrido, asegurándose al maximo de los posibles peligros de la zona del comedero y se paraba con mucha frecuencia, en las sombras de las encinas, iluminadas por la luz de la Luna. !PERO SE APROXIMABA CADA VEZ MÁS¡ Poco a poco, donde se encontraba el joven cazador esperándolo...

Ya lo tenia a tiro, pero esperó con bastante paciencia que aún se aproximara más, para asegurar mejor el disparó, se paró mismo detrás de la encina del puesto del comedero, levantó los morros y miró la zona del comedero, yo estaba en estos momentos desconcertado y al mismo tiempo sufriendo, no me explicaba que estaba esperando el joven cazador para dispararle, el jabalí tenía la muerte ay. !Estaba a tan solo diez metros y cruzado¡
-Estos segundos, llenos de mucha tensión en la que me encontraba, se me hicieron una eternidad, esperando bastante impaciente escuchar el disparó de un momento a otro, y en estos precisos momentos, tan tenso y tan llenos de adrenalina en-que me encontraba. !!Escuché un grito¡¡ Muy pero que muy fuerte del joven cazador, descargando en él, toda la tensión que tenía acumulada...
-Ayyyy. !Ayyyy¡ Baaaaa. !!!El guarroooo¡¡¡...

El jabalí indultado, al grito salió como alma que se lleva el diablo y pasó casi rozando el improvisado aguardo, en su alocada y asustada carrera, mirando abobado y sorprendido como corría el
jabalí indultado, escuché unas grande carcajadas y risas del joven cazador, y que no paraba de reírse a carcajadas limpias...
-Y yo, sinceramente no me explicaba lo sucedido, pero tenía que ser muy divertido, porque el joven cazador no paraba de reírse.
Más tarde, ya más tranquilo, en el silencio de la noche, meditando lo sucedido comprendí su actuación. !Disfrutó más, viéndole correr¡ Ganándole la batalla de haber podido engañarlo, que de haberlo matado...

Solamente, contemplé un lance de esta manera de ejecución "del cazador" Mi creador...

 
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